Las plantas sanas prosperan en un suelo vivo. Pero este tipo de suelo requiere cuidado, perspicacia y paciencia. Aquí tienes seis claves para que tu suelo sea resistente, nutritivo y rebosante de vida.

1. Dejar la tierra en paz (tanto como sea posible)

Cualquier alteración descompone los hongos y la estructura del suelo. Es mejor trabajar con mantillo o cobertura vegetal que con una pala.

En términos concretos: utilice mantillo en su jardín para proteger y nutrir el suelo.

2. Ayudar a las plantas a realizar la fotosíntesis de forma óptima.

Las hojas fuertes no solo se nutren a sí mismas, sino que también nutren la vida del suelo. Cuanto más sana esté la planta, más fuerte será el ciclo del suelo.

En la práctica: Aplicar fertilización foliar donde sea necesario para un apoyo rápido de la clorofila.

3. Trabajar con la diversidad vegetal

Más especies = más vida en el suelo. La variedad de plantas atrae a diferentes microbios y fomenta el equilibrio.

En concreto: considere sembrar abonos verdes o diversos cultivos de cobertura, especialmente en otoño/invierno.

4. Proporcionar raíces en el suelo durante todo el año.

Las raíces nutren constantemente la vida del suelo con azúcares y señales. Son esenciales incluso fuera de la temporada de cosecha.

En la práctica: sembrar cultivos de cobertura en invierno o trabajar con especies perennes.

5. Cubra siempre la parte inferior

El suelo desnudo se seca y pierde vitalidad. El suelo cubierto se mantiene húmedo, fresco y activo.

En la práctica: aplique mantillo o deje que las plantas cubran el suelo durante todo el año.

6. Apoyar activamente la red alimentaria del suelo.

Las bacterias, los hongos y los gusanos aportan nutrición natural. Puedes apoyarlos.

En términos concretos:

– Analice la fertilidad (CIC) y el perfil mineral de su suelo. También puede analizar la biología del suelo.

– Añadir minerales o enmiendas donde sea necesario.

– Aplicar compost, inóculos microbianos y/o té de compost para mejorar la vida del suelo (y su biología).

En un bosque de alimentos, nos basamos en estos principios; también se aplican a su propio jardín o granja.

¡Tenemos todas las oportunidades para cuidar y restaurar nuestros suelos!